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Caja Cantabria. Más de un siglo de apoyo financiero y social

El legado de Modesto Tapia



El origen de Caja Cantabria hay que buscarlo en la coincidencia de dos voluntades. La primera de ellas corresponde a un industrial burgalés, Modesto Tapia Caballero, afincado en Santander, quien a su fallecimiento, en 1896, dejó en testamento un legado de 45.000 pesetas destinado a fines benéficos sin especificar. En aquella época era gobernador civil Francisco Rivas Moreno, una persona especialmente convencida de la importancia del ahorro, e interesada por la aplicación práctica de sus teorías mediante la fundación de instituciones dedicadas a tal fin.

El 23 de enero de 1898, Francisco Rivas, ante las figuras más representativas de la ciudad, decide oficialmente dedicar 35.000 pesetas del legado de Modesto Tapia a la constitución del capital fundacional del Monte de Piedad y Caja de Ahorros, cuyo primer consejo se formaba el día 11 de febrero del mismo año, con la participación y representación del Ayuntamiento, Liga de Contribuyentes, Cámara de Comercio, Obispado y Diputación Provincial, entre otros.

El 28 de abril de 1898, coincidiendo con el cese del gobernador Francisco Rivas, la Reina Regente sanciona los estatutos de la nueva Caja, y consagra la figura de los gobernadores civiles como presidentes del consejo de administración de estas instituciones, hasta la reforma legal de 1977. Finalmente, el 3 de junio de 1898, se constituía oficialmente el Monte de Piedad de Alfonso XIII y Caja de Ahorros de Santander.



El industrial Modesto Tapia


La sede de Tantín



Inauguración del
"Modesto Tapia"

El primer local lo tuvo la Caja en el número 5 de la calle Pedrueca, de Santander. A finales de 1902, el Consejo proyecta ampliar la sede de la entidad con la ayuda de un legado de 60.000 pesetas del primer marqués de Comillas, al que se añadiría otra cantidad igual ofrecida por su hijo, el segundo marqués, quien recomendó que el futuro edificio, situado en el campo de Tantín, tuviera estilo montañés, y se encargara al arquitecto catalán Luis Doménech, profesor de Gaudí.

La primera piedra del edificio la coloca Alfonso XIII el 31 de julio de 1905 y, dos años más tarde, el 29 de julio de 1907, el propio Monarca lo inaugura con gran solemnidad. Actualmente este edificio de la calle Tantín es la sede de la Obra Social de Caja Cantabria y lleva el nombre de "Modesto Tapia".


Despegue y expansión

En 1923 se celebra el XXV aniversario de la fundación de la entidad con la inauguración de una oficina en la calle Hernán Cortés. En agosto de 1947 la Caja abre su primera sucursal en Torrelavega y en 1948 se proyecta el edificio de la Plaza de Velarde de Santander, hoy sede social, que se inaugura en 1953, año en el que la institución pasa a denominarse Caja de Ahorros de Santander. Esta etapa se caracteriza por la expansión provincial.

En el año 1962 se alcanzan los primeros mil millones de pesetas de recursos ajenos. En la década de los 80 pasa a denominarse Caja de Ahorros de Santander y Cantabria y, en esa misma época, se inaugura el edificio de la subcentral de Cazoña, para albergar los servicios de informática, organización y administración.



Subcentral de Cazoña.


Privada, benéfica y eficiente

Actualmente, el 95% de la población cántabra se confiesa cliente de la Caja. Su red de oficinas se concentra, mayoritariamente, en la comunidad autónoma de Cantabria, donde existen más de un centenar y medio de sucursales, aunque también está presente en las comunidades autónomas de Madrid, Castilla y León, País Vasco, Asturias y Cataluña. La red de oficinas de la Caja ofrece la mayor cobertura y está dotada con los medios tecnológicos más avanzados e innovadores.

El Grupo Caja Cantabria comprende, además de la empresa matriz, otras sociedades financieras, como Bancantabria, Cantabria Fondos y Segurcantabria. Todas ellas contribuyen a ampliar nuestra oferta financiera, dando cabida no solo a los productos tradicionales de ahorro, crédito e inversión, fondos de inversión y seguros sino también a otros más específicos, como el leasing, renting y factoring.

La actividad de la Caja se centra, fundamentalmente, en la banca minorista y, dentro de ésta, en el sector familias, en el que ostenta la posición de liderazgo. No obstante, a partir de la década de los noventa, se produce un giro hacia las empresas de la comunidad, con la ampliación de la oferta de productos y servicios destinados a ese sector.


El dividendo social

Caja Cantabria destina al fondo para obra social un porcentaje muy significativo de sus beneficios anuales. El llamado "dividendo social", supone la reinversión de gran parte de los excedentes en el bienestar de la comunidad, siendo éste el elemento diferenciador de la Caja respecto a otras entidades financieras.

La entidad proyecta su actividad social a todos los ámbitos, a través de un plan estratégico destinado a reforzar la identidad de la región en cinco grandes apartados: cultural, docente, asistencial, socioeconómico y de investigación.

Esos apartados se concretan en programas y obras propias, como las que tienen por sede el Centro Cultural "Modesto Tapia", el Palacio de Caja Cantabria en la localidad de Santillana del Mar y el Centro Medioambiental de Polientes, y en la colaboración con Ayuntamientos, instituciones y colectivos de Cantabria que intenten, al igual que la Caja, contribuir al bienestar social de la región y a su desarrollo económico.



Palacio de Caja Cantabria
-Santillana del Mar-



Centro Cultural "Modesto Tapia"
-Santander-



Centro Medioambiental
-Polientes-


© Caja Cantabria, 2005